RETROCEDIENDO…

Adiós al café, vuelta a la niñez.

Parece tan sencillo como renunciar a ciertas «cosas de mayores».
Limitar los horizontes y abrir los ojos de la fantasía.

Vivías en tu mundo; de cada detalle sacabas un juego con el que entretenerte.
Pero volver a ser ese niño ingenuo con sueños no sólo es vivir el día a tope y llegar cansado a casa con ganas de meterte en la cama.
Primero, deja lo que te hace vivir en un sueño (del que no eres dueño), y persigue los tuyos.

Al hacerte mayor, entran en tu vida las responsabilidades. Haz de ellas un juego, no las omitas por estar jugando con fuego.

Los ruedines de la vida te los quitaron hace tiempo, por lo que para volver a ser el centro de atención hace falta algo más que un dibujo pintado con ceras. ¡Esfuérzate!

Olvidaste que el colacao no se disuelve en la leche que se ha enfriado todos estos años.

#besosdesdeLogro

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