No se puede mantener esa filosofía de vida, seamos realistas.
Por mucho que se intente pasar página siempre vuelves al pasado. Tus recuerdos deciden dar un paseo por tu mente y acaban re-encendiendo las cenizas de tu corazón.
«Creo que ya ha pasado suficiente tiempo como para perdonarte»
¿No es eso lo que nos enseñaron? Hay que perdonar.
Por mucho que duela, por vergüenza que tengas; ¡hazlo!
De arrastrarte, te hiciste heridas – superficiales – más fáciles de curar que las abstractas.
Todo fluye no es más que una excusa para huir.
Sí, lo tengo tatuado a fuego; pero por eso no continúa la frase, porque hay cosas que permanecen.
Sin ir más lejos, los recuerdos unidos a sentimientos.
Que nos sacan sonrisas recordando los buenos tiempos, que nos hacen llorar al pensar el error que cometimos alejándonos de esa persona, que nos muestran quien somos de verdad, de dónde venimos, quiénes fuimos.
No repitas errores, perdona y deja que fluya.