4ª Planta.

Búscate una loca…

… una loca de remate…

…para acabar destrozándola.

Qué fácil es escribir cuando lo único que tienes desordenado es tu habitación.

Qué fácil es tomar decisiones cuando tus sinapsis son monodireccionales.

Qué fácil es dar consejos y decir no lo volveré a hacer cuando tu corazón no domina la razón.

Ahora mismo se ha montado una guerra en mi interior y cada noche cambio de estrategia. Ojalá las cosas hubieran pasado de otra manera. Ojalá… tantas cosas.

Nunca me gustó la tercera condicional, pero últimamente recurro mucho a ella.

Malditas dudas, malditas emociones, maldita locura.

Todo parece tan fácil en las películas, en la mayoría de ellas se ve el final desde el minuto 1.

A veces pasa en la vida real, cuando la atracción de tu vida es una noria que gira y gira teniendo las mejores vistas. Yo decidí construirme una puta montaña rusa. Me pareció divertido. Y ahora… estoy mareada de tanto looping.

Mi ADN debe de ser ruso. No se por qué pero ese adjetivo es propio del azar.

Montaña rusa, subidas y bajadas a toda velocidad.

Ruleta rusa, nunca sabes lo que te va a tocar. Y de repente, te estalla.

Ensaladilla rusa, mix de verduras que no se distinguen bien por la mayonesa que lleva.

Mi vida, igual. Bienvenido a la locura y a la adicción a la adrenalina.

Pas mal, mon ami. 

Siempre y cuando haya un orden dentro de ese caos. La clave está en tener una meta o un destino al que querer ir. Podrás dar las vueltas que quieras hasta llegar disfrutando de cada detalle del paisaje. Pero esta vez, el río se ha desbordado con tantas emociones y ya no sabe hacia dónde seguir.

– Before we were happy, now it’s complicated.

Has hecho una herida donde no debías y en el momento que no debías; consecuencia, una fístula emocional.

He pasado de mad a mad at you. Se me ha ido de las manos, nunca mejor dicho. Ya se veía venir, pero una vez comenzado el proceso es difícil pararlo. Espero que no sea demasiado tarde.

Hoy es un día de bajada, toca subir de nuevo. A ver si puedo, los cables están demasiado quemados y no se si se van a poder arreglar.

Es lo que tienen las locas, las locas de remate, las que vienen así de serie. Disfrutas de su locura y ella se vuelve ambiciosa, quiere más y más, sin darse cuenta de las consecuencias que conlleva. Tú te vas de rositas y ella se queda con la camisa de fuerza.

No deberías haberla llevado al límite, solo por un poco de diversión. No nos dimos cuenta de ello.

Normalmente la gente tiene un límite, pero ya has visto, tengo mucho aguante. Viciosa.

Ya está, me he pegado la hostia del siglo y sin quererlo, tú te has llevado otra. Vaya desajuste hormonal más tonto, no hay medicina que lo arregle; quizás, volver a casa.

Por el momento, el tratamiento propuesto es cerveza, el analgésico emocional.

Cheers!

#BesosdesdeWonderland

 

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