Elige la vida, elige personas.
Pero, ¿qué tipo de personas?
El mundo está lleno. Cada día conoces a alguien nuevo, mínimo una persona. Está en tus manos dejarla entrar en tu círculo o dejar que siga siendo la cajera del súper.
Con esto de las redes sociales se nos ha olvidado filtrar, no sólo en los posts.
Nunca me gustó poner etiquetas; pero las vivencias, las conversaciones y los actos ponen solos las etiquetas.
Están los compañeros de clase, los del colegio. Con los que tienes un pasado, y quizás un presente si seguiste manteniendo contacto con ellos. Por cómo siguen el curso las vidas, suele ser difícil. Te mudas de ciudad para continuar tus estudios y sufres ese desapego; aunque ahí estarán en lo más hondo de tu corazón.
Por mucho que hayan pasado los años, son con quienes viviste los mejores momentos de tu infancia, la base de quién eres hoy en día. No renuncies, reencuéntrate con esa parte pasada de tu vida, sólo es una cerveza.
Están tus compañeros de ahora: de clase de la uni o del curro. Personas con las que compartes la mayoría de las horas del día. Seguro que tienes anécdotas en común. Pero muchas veces se queda ahí. En cuanto suena el timbre, sigues con tu vida. No les des la espalda. El día que estés de bajón y no puedas ocultar más tus lágrimas, aparecerá en tu puesto el compañero con el que te echas unas risas para pasar el tiempo y sin dudarlo te abrazará hasta consolarte. Al fin y al cabo, todos somos personas.
Incluso a través de una pantalla, por medio de un chat. Los amigos de Fb. No hace falta que le des a like a todo lo que publican para seguir la relación. Si tienes ganas de hablar con alguien de tus 800 contactos, escríbeles. No tienes que esperar a estar en la misma ciudad que ellos para querer quedar con ellos por mero interés.
Visto así todos parecen amigos. Perdón, si esa fue la sensación. Son conocidos.
Para una cerveza o un café casi todos valemos.
Licoretas tienes hasta viviendo en la calle. Los amigos solteros: una noche de locura y pasión y se acabó.
¿Dónde quedaron entonces los amigos? Se ha perdido esa amistad de antes: el hoy por ti y mañana por mí.
Vivimos en una sociedad donde si algo se rompe, lo reemplazamos por uno nuevo. ¡Yo quiero arreglarlo!
Discusiones habrá siempre, sólo tienes que aclarar el malentendido.
Los amigos de verdad son los olvidados, muchas veces. Por temas de trabajo, te olvidas de ellos, te nublas con las carcajadas que te ofrecen los de alrededor. No debería ser así.
Pero, un amigo de verdad sabe que aunque no habléis todos los días, ahí va a estar para atender una llamada entre lágrimas. No sólo eso, sino que si puede se presenta en tu casa.
Esos son los que valen la pena. No los pierdas, riégalos de vez en cuando.
Un amigo de verdad te dice las verdades a la cara, no a la espalda. Si no te gusta, puedes seguir caminando con la venda del engaño. De entre todas las personas del mundo alguno te dará la razón como a los tontos, o quizás sólo para que te calles y bailes la siguiente canción. Gran error.
De estos últimos quedan pocos.
Por mucho que les des la espalda, no te clavarán cuchillos. Pero, amigo, pasa de ellos y la cuerda se romperá de verdad. Éstos no vuelven.
#BesosdesdeToulouse