Shhh-e

Mujer de piernas kilométricas. Interminables, inalcanzables, incansable.

Ella salta, corre, vuela. Intenta atraparla. No puedes. Su ruta la determina el tiempo, el día a día, su instinto, el viento.

Quisiera poder darle al botón de «cómo llegar«. Pero los trenes ya han partido; andando son muchas piedras, y en coche, hay muchas curvas. Me mareo.

Por favor, un poco de biodramina para poder seguirla.

Aún tengo muchas sonrisas que sacarle. Sin embargo, lo único que tengo de ella son vagos recuerdos y el olor de su pelo.

Largo, sedoso y con un aroma a lavanda.

 Recuerdo que era liso, que el viento creaba esas ondas que nunca consiguió ni con rizador. Siempre lo lleva suelto. Es una cuerda que me lanza para que no la suelte nunca.

Pero ahora, ha cambiado.

He encontrado mechones cortados por el camino. Pequeña Pulgarcita, sigue dejándome pistas. Algún día, nuestros caminos se encontrarán.

Podré verte la cara. Sabré de qué color son tus ojos. Y nuestros labios, entre calada y calada, se moverán al compás de tus caderas.

Tendremos la conversación más absurda de la historia. Con el paso del tiempo, nos reiremos.

Otra vez la he hecho reír.

Es su debilidad.

– Camarero, otra cerveza.

Quizás así pueda trasladarme a un mundo en el que ella siempre exista. Me abrace y no me suelte nunca.

Por si te interesa, sigo en el bar de siempre. Como todos los días. Esperando a ver si vuelves a pasarte.

De nada sirve jugar a ser Alicia, aunque me quedo con las drogas. Llenan el vacío que dejó ella al marcharse, al desaparecer entre las luces, la multitud y las copas. Se transformó en polvo de hadas, algo imaginario.

Y es que, acabo de despertar. Otra vez el mismo sueño, pensando que la iba a encontrar.

La soledad es muy mala y el insomnio, peor.

Mi mente proyecta sus piernas en boomerang, desde esas Vans rotas hasta el cactus de su muslo.

Así es ella, con espinas por fuera; vida en el interior y un contexto de extremos.

Llegará la primavera; y con ella, florecerá. Necesita tiempo. Pero yo la riego todas las noches en mis sueños.

Ojalá exista de verdad, y el desierto de mi corazón le haga un hueco para formar nuestra jungla.

Siempre tuyo.

Buenas noches mundo, me voy con ella. Llego tarde, el insomnio me ha retrasado y por un momento creí que existía de verdad.

Pero es una ilusión mía; sólo existe en ese mundo fantástico: el mundo de los sueños.

#besosdesdeSomewhere

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