DICIEMBRE

Ha llegado diciembre, el último mes del año, el mejor, el mes de los calendarios.

Calendarios de chocolatinas que dejas de comer en cuanto llegan las míticas comidas y cenas familiares porque prefieres llenarte de turrón y langostinos.

Calendario con la cuenta atrás de tu cumpleaños – felicidades al resto de Sagitarios.

Calendario marcando los días que tienes para comprar los regalos, regalos que compras a última hora y corriendo, si es que somos españoles.
En ese mismo calendario marcas el día en que tu madre puede salir de compras para ir a por el vestido de noche vieja, o el día en que llegará aquel vestido que has fichado desde hace meses por internet.

Calendario marcando los días festivos porque significa que la noche anterior saldrás de fiesta e iras a la comida familiar de resaca. ¿Alguien sale en nochebuena?

Y por último, el mejor calendario de todos.
¿Solo uno?

Cada día lo modificas o haces uno nuevo: el calendario de tu planning de estudio.
Los que tengan finales en diciembre como yo sabrán de lo que hablo.

Te ha pillado el toro porque tus amigos te han distraído con la planificación del cotillón de este año, porque no te crees que ya haya pasado la mitad del curso académico.

¡Pero si hace nada estaba en la piscinita tomando el sol!

1. Coges un folio en blanco, lo doblas porque cada vez tienes menos filas que hacer.

2. Sacas tu regla, o el carnet de la uní porque nadie tiene regla en la biblioteca y quieres hacerlo bonito y ordenado.

3. Con el boli en mano, 6 líneas verticales y en cada franja escribes los días de la semana; líneas horizontales y un numerito en la esquina superior izquierda de cada cuadradito.

4. Toca mirar cuándo tienes cada examen, si es por la tarde: ¡OLE! ¡Tienes una mañana más para estudiar! Marcas bien esos días y escribes repaso en el anterior, aunque sabes que fijo que para entonces tienes varios temas sin tocar todavía, esos en los que dijiste: bah, esto luego me lo miro que tampoco es tan importante.

Por mucho que dividas la materia de estudio en función de los días que quedan hasta ese examen, acabarás poniendo flechas de «post puesto» (esto me lo estudio mañana que hoy estoy muy saturado).

5. Con el subrayador fosforito, medio gastado de haber resaltado todas y cada una de las palabras menos los conectores de cada frase de cada tema, vas «tachando» lo que vas cumpliendo.

Pero… ¡Espera que queda lo mejor!

6. Sacas tu lado artístico y creativo y dibujas por algún hueco o post-it un dibujito gracioso con algún tipo de frase motivante.

7. A todo esto hay que añadirle el planning de los descansos que enseñas a tu amiga:
17h piti🚬
18h piti.
19h piti.
20h piti.
(Los fumadores saben de lo que hablo; del paseillo por la biblioteca cada hora con el tabaco y 0’40€ en mano para el café, de máquina).

No, si al final te lo curras más que los apuntes y encima no lo vas a cumplir.

¡Ánimo con los exámenes! Y aquellos que los tienen después de navidad, empezad a imprimir los apuntes y tocar algo para poder disfrutar de las navidades.

#besosdesdeDiciembre

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